Cómo saber si unas gafas de sol son polarizadas
Hay una prueba que puedes hacer en dos segundos y sin instrumentos. Mira la pantalla encendida de tu móvil a través de las gafas y gíralas 90 grados: si la pantalla se oscurece mucho o se vuelve casi negra en una de las dos posiciones, la lente es polarizada. Funciona porque una pantalla LCD emite luz ya polarizada, y al cruzarse los dos filtros se bloquean entre sí.
La segunda prueba sirve si tienes otras gafas polarizadas: superpón las dos lentes y gira una sobre la otra; en un punto del giro se oscurecen hasta bloquear la luz casi por completo.
Lo que no sirve como prueba: el color de la lente, lo oscura que sea o que tenga efecto espejo. Ninguna de esas tres cosas guarda relación con la polarización.
Cuándo merece la pena llevar gafas polarizadas y cuándo no
Merecen la pena siempre que haya una superficie que refleje: playa y piscina, nieve, conducción con asfalto mojado o con sol bajo, y cualquier actividad cerca del agua. Ahí la diferencia con una lente normal se nota desde el primer minuto.
Tienen dos contraindicaciones concretas y conviene conocerlas. La primera son las pantallas LCD: los cuadros de mando digitales de algunos coches, los cajeros automáticos y ciertos móviles pueden verse oscuros o con manchas de color según el ángulo. La segunda es cualquier situación en la que necesites ver el brillo del suelo, como distinguir una placa de hielo en la carretera, porque la polarización elimina justo ese reflejo.
Para el resto del uso diario —ciudad, terraza, paseo— la polarización suma comodidad aunque no sea imprescindible.
Polarizada no es lo mismo que protección ultravioleta
Son dos propiedades distintas de la misma lente y conviene no confundirlas. La polarización actúa sobre la luz visible reflejada y mejora el confort. La protección ultravioleta actúa sobre una radiación que no vemos y es la que protege la salud del ojo.
Una lente puede ser polarizada y filtrar mal el ultravioleta, y al revés. Por eso hay que mirar las dos cosas por separado: la indicación UV400, que bloquea toda la radiación por debajo de 400 nanómetros, y la categoría de filtro del 0 al 4 que define la norma EN ISO 12312-1, siendo la 3 la habitual para exterior y playa, con una absorción de entre el 82 % y el 92 % de la luz visible.
[Confirmar en catálogo: categoría de filtro y UV400 por modelo, y publicarlo en la ficha de producto.]
Qué lentes polarizadas monta Le Petite Marie
La mayoría de los modelos llevan lente TAC polarizada de 1,1 mm de espesor. TAC es triacetato de celulosa: la lente se fabrica laminando varias capas, y la película polarizante queda en el centro de ese sándwich, protegida por las capas exteriores. Los modelos de montura envolvente montan lente de nylon de 2,0 mm, más gruesa y más resistente al impacto.
En color de lente el catálogo cubre negro, marrón, gris, verde, los degradados marrón, humo y ocean, el espejo azul, el rosa y el amarillo. El color cambia el contraste y la percepción de los tonos, no la protección: el gris es el más neutro, el marrón aumenta el contraste y el verde queda entre ambos.
Puedes filtrar por forma dentro de esta colección o ir directamente a ovaladas, redondas y rectangulares.
Preguntas frecuentes sobre gafas de sol polarizadas
¿Cómo sé si mis gafas son polarizadas?
Mira la pantalla encendida de tu móvil a través de ellas y gíralas 90 grados. Si en una de las dos posiciones la pantalla se oscurece mucho o se vuelve casi negra, la lente es polarizada. Funciona porque una pantalla LCD emite luz ya polarizada y, al cruzarse los dos filtros, se bloquean entre sí.
¿Polarizada significa que protege más del sol?
No. Son dos propiedades independientes de la misma lente: la polarización actúa sobre la luz visible reflejada y mejora el confort, mientras que la protección ultravioleta actúa sobre una radiación que no vemos. Hay que comprobar por separado el marcado UV400 y la categoría de filtro.
¿Cuándo no conviene llevar lentes polarizadas?
En dos situaciones concretas. Cuando necesites leer pantallas LCD, como algunos cuadros de mando, cajeros o móviles, que pueden verse oscuros según el ángulo. Y cuando te interese ver el brillo del suelo, por ejemplo para detectar una placa de hielo en la carretera, porque la polarización elimina justo ese reflejo.
¿Sirven para la playa y para la nieve?
Es donde más se notan, porque el agua y la nieve son las dos superficies que más reflejo horizontal generan. Para esos usos conviene además una categoría 3 de filtro, que absorbe entre el 82 % y el 92 % de la luz visible.